Después de un día de surf, de sol y salitre, Gijón sigue teniendo mucho que ofrecer cuando cae la noche. Porque aquí la diversión no se esconde cuando baja la marea: simplemente cambia de escenario.

Sidrerías con alma en Cimavilla

La ruta nocturna empieza, cómo no, con una buena botella de sidra escanciada. En el barrio de Cimavilla —el casco antiguo de Gijón— encontrarás callejuelas llenas de vida, terrazas con vistas al puerto y sidrerías donde los lugareños te enseñan (sin preguntar) a escanciar bien la sidra.

Es un plan perfecto para relajarte después de surfear y charlar con amigos o conocer gente nueva mientras pruebas tapas asturianas como el chorizo a la sidra o el queso de cabrales.

Música en directo y ambiente local

Gijón es una ciudad con alma musical. Por la noche, es habitual encontrar conciertos en pequeños bares y salas con grupos locales, flamenco fusión, jazz o música indie. Lugares como el Savoy Club o el Toma 3 son perfectos para disfrutar de una cerveza mientras descubres nuevos sonidos.

Y si lo tuyo es el baile, también hay pubs y bares con DJ que abren hasta tarde, especialmente en verano.

Fiestas en el hostel (¡y buen rollo asegurado!)

Una de las mejores cosas de alojarte en Gijón Surf Hostel es que no hace falta salir para pasarlo bien. A menudo organizamos:

  • 🎶 Noches temáticas con música internacional.
  • 🍕 Cenas comunitarias seguidas de fiesta en la terraza.
  • 🎥 Cine bajo las estrellas.
  • 🪕 Conciertos acústicos improvisados.

Son momentos donde la magia ocurre: se mezclan idiomas, culturas y carcajadas. Y muchas veces, terminas hablando durante horas con personas que acabas de conocer.

Surf al día siguiente… pero con calma

Lo mejor de los planes nocturnos en Gijón es que no hacen falta excesos para pasarlo bien. Aquí la noche es para disfrutar, no para agotarte. Porque sabes que al día siguiente te esperan las olas otra vez. Y nada como un baño en el Cantábrico para despejar cuerpo y mente después de una buena noche.

Gijón, también cuando se pone el sol

Puede que vengas por el surf, pero te quedarás por el ambiente de la ciudad. Por esas noches que empiezan con un “solo una sidra” y acaban con una playlist compartida en la terraza del hostel.

Porque surfear no es solo estar en el agua. Es también compartir historias, risas y canciones con quien ayer era un desconocido.

¿Te vienes a vivir la noche gijonesa?

Aquí cada atardecer es una invitación. A disfrutar, a probar, a dejarte llevar.

Y si por la mañana las olas te esperan… por la noche Gijón te invita a brindar.