Sentir el paraíso es la mejor forma de conocerlo.

  Cuando pensamos en Asturias, pensamos en fiesta, en buena comida y en mucha sidra, pensamos en el gran contraste de la majestuosa montaña frente al inmenso mar, pensamos en ríos pequeños pero caudalosos que abrazan el paisaje con una fuerza que traza unas vistas que quitan el aliento, hablamos realmente de un Paraíso Natural digno de ser explorado por los más aventureros.

 

 

      No es para menos, cuando hablamos de la tierrina, sentir emociones, los que ya la conocen saben que es un destino que no deja indiferente a nadie, desde el oriente al occidente los caprichos de la naturaleza han dejado lugares que parecen haber sido creados para la práctica de deportes, es por eso, que Asturias es una comunidad pionera en el deporte de aventura, senderismo, parapente, bicicleta de montaña, escalada en roca, descenso de barrancos, buceo, surf, piragüismo, son un pequeño ejemplo de todo el abanico de oportunidades que puedes encontrarte para conocerla.

      

        Con un clima óptimo sin grandes variaciones a lo largo del año Asturias es un destino para los más aventureros, para esas personas que quieren ir más allá, no es lo mismo decir que conoces el rio Sella que decir que lo has descendido, no podemos hablar del Sueve si realmente no hemos observado las vistas del mirador del fitu. ¿Podemos entonces decir que conocemos San Lorenzo si no hemos surfeado sus olas?

          

          San Lorenzo,  probablemente una de las playas más conocidas de Asturias es la bahía de Gijón, dándole el toque de aventura a una ciudad que no descansa, que tiene alma de día y de noche, que tiene sabor a salitre, con un muro en el que siempre hay lugar para algún patinador, corredor o ciclista, es en esta ciudad donde se encuentra uno de los 20 mejores alojamientos del mundo para viajeros mochileros, según hostelworld, Gijón Surf Hostel, para vivir el espíritu de una ciudad no solo bañada por el mar sino por rincones verdes dignos de descubrir a pie, con numerosas sendas que acaban en zonas rurales haciéndote disfrutar y conectar con la naturaleza.

            

             Es así que los aventureros vienen con ganas de meterse en el mar, de probar las olas de acariciarlas, de sentir la arena entre los dedos de los pies, de respirar la naturaleza y sentirla en cada latido, de encontrar esos recovecos escondidos a ojos de los turistas, vienen con ganas de disfrutar conociendo y sintiendo el paraíso desde dentro.

           

 

       Y tú, ¿te atreves a sentir el paraíso?